viernes, 31 de octubre de 2014

Habemus móvil nuevo, welcome LG G3

Está hecho, después de un par de meses esperando finalmente he jubilado a mi Nexus 4 y me he comprado un móvil de nueva generación. Llevaba ya un par de meses pensando en cambiar de móvil, y aunque el N4 seguía funcionando como un misil sin ningún tipo de lag, su cámara seguía frustrándome, y la duración de la batería, así como su memoria de 16 GB, se me estaban quedando ya pequeñas.

La razón por la que estaba esperando a noviembre para tomar una decisión con respecto a mi nuevo móvil era porque a estas alturas Google habría presentado ya un nuevo Nexus, y mi idea siempre había sido seguir apostando por este modelo de móviles. Después de todo uno está ya acostumbrado a tener un Android limpio, sin lag y siempre actualizado

Pero llegó el final de octubre y Google no presentó un smartphone, sino un phablet de 6 pulgadazas, con un precio tan excesivo como su tamaño y, para colmo, con una cámara que hacía unas fotos que aun estaban lejos de la calidad del resto de la gama alta. Mi gozo se quedó en un pozo y tuve que decidirme por un No-Nexus. ¿El elegido? El LG G3.

Con el Nexus 6 fuera de las quinielas he tenido tres candidatos que han destacado por encima del resto.  Por una parte estaba el Sony Xperia Z3 Compact, un móvil con pantalla de 4,6 pulgadas, una cámara potente y un hardware que no tenía nada que envidiarle al resto de gama alta.

Acabé desestimando este móvil por la sencilla razón de que Sony no es una marca que en telefonía me inspire confianza, de hecho pesó mucho la opinión de una muy buena amiga que tiene el Z1 Compact y ha tenido que ver cómo la autonomía del móvil iba a menos con cada nueva actualización del hardware. ¿Qué le dijeron en el servicio técnico de Sony? Que la batería no era ninguna prioridad.

El segundo candidato, os lo creáis o no, era el Lumia 930. De hecho su candidatura ha estado reñidísima con la del G3 por ser un móvil potente, con una buena cámara, un software fluído, y que me aseguraba que iba a tener el sistema operativo siempre actualizado con su última versión.

¿Por qué al final no elegí el Lumia? Pues supongo que por cobardía y pereza. Admito que dependo demasiado de las Google Apps, que al no tener (para vergüenza de la propia Google) aplicaciones oficiales en Windows Phone me exigía un esfuerzo cambiando hábitos que me dio mucha pereza asumir. Aun así, si Microsoft sigue haciendo tan buen trabajo con su sistema operativo móvil puede que acabe dándole una oportunidad la próxima vez. (Es raro que un Linuxero diga esto, verdad? Me siento hasta mal xD).

Y el tercer candidato, el que al final acabó llevándose el gato al agua, fue el G3. A su favor contaba con que a pesar de tener una pantalla excesivamente grande lo compensaba con una parte frontal casi sin marcos que hacía que tuviese el mismo tamaño, por ejemplo, que un Z3. El almacenamiento interno era ampliable, y la cámara la había probado con muy buenos resultados, por lo que no había mucho más que se le pudiera pedir... sobre todo después de que LG anunciase que tendría Android L antes de que acabase el año.

Pero a veces con las decisiones que se suponen deben ser serias acabamos pensando con el corazón, y en los años que llevo en la blogosfera tecnológica LG siempre me ha tratado de manera impecable. Aunque no debería, eso acabó pesando casi tanto como el hecho de haberlo encontrado en DVDAndorra.com por un precio mucho más ajustado incluso que en Amazon.

Y hasta aquí la pequeña historia de cómo cambié de móvil sin morir en el intento. Como he acabado enrollándome más de lo que pensaba dejaré mis primeras impresiones para otro día.


jueves, 23 de octubre de 2014

Martel - Impersonator



Queen es y será siempre uno de mis grupos favoritos. Por eso le presté mucha atención a las audiciones de Queen Extravaganza, la banda de versiones oficial formada por el mismísimo Roger Taylor.

De entre todas las audiciones destacó una tan espectacular que incluso acabó saliendo en los telediarios de medio mundo. El chico se llamaba Marc Martel, era canadiense, y su voz y manera de cantar recordaban mucho a la del legendario Freddie Mercury.



La voz de Martel me gustó tanto que durante los últimos tres años le he estado siguiendo la pista tanto a él como a su banda de versiones. Incluso he de admitir que me ha decepcionadodecepcionó muchísimo ver como la banda original, Queen, prefirió fichar a un triunfito mojabragas sin voz ni carisma como Adam Lambert en vez del que todos los fans de la banda hubieran querido. El mundo no es perfecto.

En cualquier caso, el muchacho sacó su primer disco hace un par de meses, y aunque no me esperaba gran cosa de él, que sea bueno haciendo versiones no quiere decir que tenga que ser bueno en solitario, acabé dándole el beneficio de la duda.

Y para mi sorpresa me he encontrado con uno de los mejores discos de Rock que he escuchado en los últimos tiempos. Es innegable la influencia de Queen, sobre todo después de dos años habiendo estado tocando sus canciones, de hecho el propio Martel declaró que esa experiencia reavivó su amor por el rock más guitarrero. Pero también se atreve a explorar diferentes sonidos que pueden recordarnos a otras bandas como Muse, U2 o Police.



En definitiva Impersonator es un disco de Rock con mayúsculas, con buenos ritmos, potentes guitarras y una voz inigualable que hará las delicias de los nostálgicos de la buena música.

martes, 21 de octubre de 2014

De un blog personal a Tras el Cristal, mis inicios en la blogosfera



Ha pasado tanto tiempo que ya ni siquiera recuerdo el día que empecé a bloguear. Seguramente todo empezó entre finales del 2006 y principios del 2007, cuando seguí la moda de la época de crearse un blog personal para hablar de mis gustos e historias.

Por aquel entonces la blogosfera era diferente, no escribíamos para intentar sacarle provecho a nuestras letras sino para abrirnos al mundo e ir conociendo a otros bloggers que también compartían en la red sus gustos y preocupaciones. Aunque he perdido el contacto con prácticamente todos los blogueros con los que hablaba por aquel entonces, para la posteridad quedarán iniciativas como la de "El Día Mundial de Comentar en Blogs", de la cual incluso llegaron a hacerse eco en La2, o la de los artistas apadrinados, que eran cantantes amateur que hacían sus pinitos en YouTube y que yo intentaba dar a conocer.



Poco a poco fui cansándome de hablar de mi mismo y empecé a hacerlo de otros temas que me interesaban. Fue así como mi blog fue llenándose de contenido relacionado con la ciencia, la música y la tecnología hasta que entre los años 2008 y 2009 pasó a llamarse Tras el Cristal, nombre que he querido recuperar con este nuevo inicio.

El nombre Tras el Cristal siempre me ha gustado por dos motivos, primero porque es el nombre de una canción de Cuatro Gatos, uno de mis grupos favoritos, y segundo porque me parece idóneo para representar que los lectores pueden acceder a lo que hay más allá del cristal de sus ventanas o sus ordenadores.

Supongo que acabaría cansándome del proyecto, pero el caso es que Tras el Cristal sufrió un enorme parón hasta que en el 2012 fue recuperado para convertirse en un nuevo blog de ciencia y tecnología. Este nuevo proyecto fue el primero en el que pude contar con la ayuda de otros redactores que me ayudaban a hablar más a fondo de diversos temas que nos interesaban a todos.


Desafortunadamente, a mediados de ese mismo 2012 el proyecto hizo aguas y acabó cerrando definitivamente. Fue una lástima, porque nos habíamos juntado unos cuantos con ganas de conseguir algo, pero lamentablemente me había topado con un problema con el que me las tendría que ver en más de una ocasión en otros proyectos: la falta de gente dispuesta a dar su tiempo para sacar adelante un proyecto sin más beneficio que el de compartir los temas que más nos gustan.

Un tiempo después la filosofía de Tras el Cristal se reencarnaría en otro proyecto bloguero, pero ya os hablaré de él en otra ocasión.

lunes, 20 de octubre de 2014

Hola mundo... otra vez.

Hace un par de meses intenté crear un nuevo blog personal con toda la ilusión del mundo, pero acabó siendo un fracaso absoluto.

Hoy, después de haberme creado una nueva cuenta de Gmail y haber reseteado mi presencia en Google+ con un nuevo perfil, he decidido que también sería buena idea volver a empezar de cero con un nuevo blog personal, a ver si tiene más suerte que el anterior.

El blog se llama Tras el Cristal, y en él encontraréis reflexiones sobre todos los temas que me gustan, que son unos cuantos.

Espero que os guste y que me deis una pequeña oportunidad (otra más) añadiéndome en vuestros lectores de feeds.