Si hablamos de discos que nos han marcado durante nuestras vidas estoy seguro que más de uno de mi generación disfrutó a los 20 con este gran disco de Sonata Arctica. Estábamos a principios del nuevo siglo y el Power Metal pegaba con muchísima fuerza en nuestro país.

Sí, hablo de ese ahora trilladísimo género de poderosos estribillos y vibrantes solos de guitarra acompañados por un omnipresente teclado que también se lanzaba en solitario de vez en cuando. Hablo de la época de los Avalanch y Red Wine en nuestro país y de los Sonata Arctica, Stratovarius y un largo etcétera en Europa. Era música simplísima, pero a los de nuestra edad nos encantaba.
Silence (2001) fue el segundo disco de esta banda finlandesa que alcanzó gran fama prácticamente desde que en 1999 conquistara a todos los amantes del Power con su disco debut Ecliptica. En este segundo trabajo que nos ocupa hoy, Sonata Arctica nos ofrecía esa fórmula que incluso hoy sigue repitiéndose hasta la saciedad: Riffs rapidísimos y directos, un teclado presente en todas las canciones, grandes solos de guitarra y una voz aguda en canciones muy melódicas y con estribillos repetitivos pero que se te quedaban a la primera.
It trully makes the most beautiful music…
Everything it has to give….
It’s everywhere, hiding the listener…
Without it…I could not live…
….Silence
Con estas palabras empezaba uno de los discos que más he escuchado en mi vida, Silence de los Sonata Arctica. No quiero terminar esta entrada en la que recuerdo tan remotos y buenos tiempos sin poneros ESE VIDEOCLIP perteneciente a este disco que todo hijo de madre tenía que haber visto en su vida, seguro que más de uno aun os acordáis de esta grandísima canción… Wolf and Raven
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