Ha habido periodos de tiempo durante la historia de la vida de nuestro planeta en los que, por razones internas o externas, se han extinguido más de la mitad de las especies que lo poblaban. A estos periodos de tiempo se les ha llamado Extinciones masivas, y desde hace unos miles de años, concretamente desde que apareció el ser humano, hay pruebas y evidencias de que estamos ante la sexta gran extinción masiva de las especies.
Pero primero hagamos un poco de memoria biológica. Hace 440 millones de años un brusco cambio climático acabó con el 60% de las especies de nuestro planeta, esta fue la denominada primera extinción. La segunda tuvo lugar hace 380 millones de años, en teoría, por la caída de varios asteroides sobre la faz de la tierra. La tercera extinción fue sin duda la más devastadora de todas. La teoría más extendida para la tercera extinción es la caída de un gran asteroide hace 250 millones de años, esto causó la pérdida del 90% de las especies de la tierra haciendo de ésta la más importante hasta la fecha. La cuarta extinción masiva de las especies de nuestro planeta ocurrió por la abertura del océano Atlántico. Al igual que pasa con la segunda extinción, con la cuarta no se sabe a ciencia cierta cuántas especies desaparecieron… pero fueron las suficientes como para catalogarla como una de las grandes extinciones masivas. La quinta y más famosa tuvo lugar hace 65 millones de años cuando otro asteroide o cometa impactó contra la tierra causando la desaparición de los dinosaurios y del 60% de las especies de nuestro mundo.
A diferencia de las cinco extinciones masivas anteriores, la sexta no se está teniendo lugar por culpa de factores climáticos o cósmicos, sino por la acción de una sola especie. La primera fase de la ésta sexta extinción comenzó hace alrededor de 100000 años con la aparición de la especie más destructiva que ha conocido el planeta tierra: el homo sapiens. Esta fase se caracteriza por la perturbación de los ecosistemas de mano de los humanos, cuando empezaron a cazar masiva y excesivamente a las especies comestibles. Esto y la dispersión de organismos causantes de enfermedades empezaron a cobrarse las primeras extinciones.
Y desde hace 10000 años, cuando el humano empieza a desarrollar la agricultura, entramos en la segunda y más terrorífica fase. En este periodo de tiempo hemos transformado el paisaje, sobreexplotado especies, contaminado el planeta e introducido especies exóticas destruyendo así ecosistemas autóctonos. El ser humano, gracias a su capacidad de salir de su propio ecosistema causando así una superpoblación, y la no necesidad de interactuar con otras especies para sobrevivir pudiendo así someterlas o eliminarlas, se ha convertido en el cáncer terminal de la vida en nuestro planeta, un cáncer que está a punto de cumplir su misión y hacer de la sexta la extinción más impresionante de la que se haya tenido noticia.
Aún no se sabe a ciencia cierta si esta extinción será la que acabe definitivamente con la vida en nuestro planeta. La cuestión es que, para salvar la biodiversidad de nuestro planeta, hay solo dos opciones en este momento: La primera y la más improbable es que el ser humano cambie su propia naturaleza y deje de destruirlo todo. La segunda, y la que más posibilidades tiene de suceder, es que el ser humano acabe consigo mismo antes de dejar deshabitada la tierra.
No hay que ser muy listo para saber que la opción por la que abogaría el 99% de las especies es la segunda, pero como ser humano que soy me encantaría que se pudiera realizar la utópica primera opción y que nuestra especie, que en un acto de egocentrismo siempre se ha considerado a sí mismo como el bueno de la película, se dé cuenta de cual está siendo su verdadero papel en esta función y que empiece a trabajar en serio para cambiarlo.
Para terminar este artículo os dejo un pequeño vídeo-homenaje, enviado por mi amiga Irene, en el que se recuerda una minúscula parte de las especies con las que hemos acabado recientemente. Espero que a más de uno le sirva para reflexionar.
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Muy buena entrada. Estoy de acuerdo, que lo mejor que le puede pasar a la Tierra es que su horrible cáncer se pudra en si mismo y desaparezca antes de que la mate a ella.
El tema es aterrador y sinceramente espero que se haga algo pronto…
La única forma en el que la humanidad cambie para dejar de ser un cáncer para su propio planeta, es que reciba un mazazo. Hasta que eso no ocurra, todo seguirá igual.
y la cantidad de especies que nos hemos cargado antes de conocerlas siquiera…
Qué vergüenza me dan estas cosas, de verdad es algo que no puedo soportar y no se como la gente puede soportarlo, y no solo eso! si no que además paga para que se sigan extinguiendo! esto es la ostia…
Volveré a decir aquella frase de mi profesor, que seré pesada, pero cada día le doy más la razón: El ser humano es el último bicho que ha llegado al planeta, y se ha empeñado en destrozarlo.
Yo.. sinceramente es que no lo entiendo, por más que intento buscar una razón para hacerlo… no lo entiendo, pero hay tantas cosas que hace la gente y aúnno entiendo que bueno.. algo que llevamos haciendo miles y miles de años, no debería extrañarme…
Epi, necesitamos un GRAN MAZAZO
En esa misma línea de pensamiento me paro a veces a pensar…
Lo que no sabía es que ha habido cinco grandes extinciones. Sólo conocía la más famosa: la de los dinosaurios. Culturilla general que le falta a uno… Quizá por eso mismo nos va como nos va, por no saber, o peor aún, no querer saber lo que pasa o lo que estamos haciendo.
Más que bichos, yo compararía más a la especie humana como un virus, que lo invade e infecta todo a su paso. Suerte tienen los demás planetas que puedan haber por ahí habitados de que no seamos capaces de pasar de la órbita terrestre…
[...] de no haber podido ver en acción a tan maravillosa criatura, sin duda desaparecida en alguna de las seis extinciones masivas de la historia de nuestro planeta. ¿Os imagináis cuan fascinante sería descubrir que aún viven en las profundidades de nuestros [...]