Durante los últimos meses se está hablando y escribiendo mucho sobre el futuro de la música. Se ha dicho que muchas personas, en su afán por compartirla sin pasar por caja, están acabando con nuestros artistas. Incluso hemos podido escuchar de boca de artistas respetadísimos sandeces como la de que si no se hace nada para apoyar a la industria musical la música morirá en cinco años.
Afortunadamente para todos, sobre todo para los músicos y los que amamos la música, este tipo de declaraciones son totalmente falsas y la música no corre peligro, es más, hacía muchísimos años que no gozaba de tan buena salud. ¿Entonces qué es lo que pasa? ¿A qué viene tanta desinformación?
Quizá la clave se encuentre en la gráfica que acabáis de ver. Publicada hace unas semanas por el periódico británico The Times, muestra cómo la caída de los ingresos de las grandes discográficas es directamente proporcional a la subida de beneficios de los músicos con sus directos. Es verdad que la venta de discos ha caído por culpa de la piratería, es innegable, pero la libre distribución de la música hace que cada vez más gente la escuche, descubra nuevos artistas, y cada vez quiera acudir más a los conciertos. Así pues para los músicos, al menos para aquellos quienes no se dedican a ganar dinero desde el sofá, esta es una época dorada como no se había conocido desde hace mucho tiempo.
El mundo de la música está cambiando. Internet está haciendo que el pastel se empiece a repartir de otra manera y esto no les gusta ni a las discográficas ni a los artistas que viven de las rentas se niegan a cambiar el chip y a evolucionar con los tiempos. ¿Para qué publicar discos con contenidos extra que atraigan a los compradores si hasta ahora estaban ganando un dineral sin necesidad de gastar más? ¿Para qué buscar nuevos soportes o nuevos métodos de distribución o venta? Es más fácil echarles la culpa a otros y pedir ayuda.
Cada vez son más artistas los que aprovechan los medios existentes hoy en día para grabar sus discos en su casa y distribuirlos libremente por la red sin necesidad de intermediarios. Se ahorran miles de euros ya no solo en un estudio de grabación sino en producir copias de sus discos. La comunicación artista-seguidor es más directa y los fans responden acudiendo en masa a los conciertos. Ahora es más fácil darse a conocer, ahora es más fácil que escuchen tu obra. En mi opinión la música sigue teniendo un futuro brillante en el que por fin va a poder sacudirse viejos parásitos de encima y sentirse tan libre y global como nació.
Durante el mes de febrero este blog ha estado preguntando a sus lectores mediante una encuesta cual era el futuro de la música y una inmensa mayoría ha opinado que está en los nuevos soportes como el digital. Afortunadamente parece que la desinformación de los medios con respecto a este tema no impide que aun haya personas capaces de pensar por sí mismos en este país. Muchas gracias a todos por participar.
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